95 vistas
M. Albert Hernández
Tabasco
En redes sociales se ha generado polémica por la autorización de vehículos compactos, como el Nissan March, para operar como taxis en Villahermosa, pese a que, según señalan los propios choferes, no cumplen con los requisitos establecidos en el reglamento de transporte vigente.
De acuerdo con los transportistas, la Secretaría de Movilidad de Tabasco (Semovi) estaría permitiendo el uso de unidades con cajuela reducida, a pesar de que el artículo 89 del reglamento exige que los automóviles destinados al servicio de taxi cuenten con una cajuela amplia y espacio suficiente para el equipaje de los pasajeros.
Los inconformes consideran que esta medida representa un retroceso en la calidad y seguridad del transporte público, luego de los esfuerzos realizados en la administración pasada para renovar el parque vehicular y sacar de circulación a los antiguos modelos Tsuru.
“Pensábamos que con el nuevo gobierno morenista encabezado por Javier May Rodríguez seguirían las mejoras al transporte público, pero nos equivocamos. Ahora resulta que se autorizan carros tipo March, cuando la ley señala que deben ser sedanes de cuatro puertas, por seguridad del usuario”, expresaron algunos choferes en publicaciones difundidas en redes.
Asimismo, reprocharon que con estas decisiones la seguridad de los tabasqueños quede en segundo plano, al permitir unidades más pequeñas que, aseguran, no ofrecen las condiciones adecuadas para el servicio de transporte público.
Hasta el momento, la Secretaría de Movilidad no ha emitido una postura oficial sobre la autorización de estos vehículos ni sobre el cumplimiento de los requisitos legales establecidos.
De acuerdo con los transportistas, la Secretaría de Movilidad de Tabasco (Semovi) estaría permitiendo el uso de unidades con cajuela reducida, a pesar de que el artículo 89 del reglamento exige que los automóviles destinados al servicio de taxi cuenten con una cajuela amplia y espacio suficiente para el equipaje de los pasajeros.
Los inconformes consideran que esta medida representa un retroceso en la calidad y seguridad del transporte público, luego de los esfuerzos realizados en la administración pasada para renovar el parque vehicular y sacar de circulación a los antiguos modelos Tsuru.
“Pensábamos que con el nuevo gobierno morenista encabezado por Javier May Rodríguez seguirían las mejoras al transporte público, pero nos equivocamos. Ahora resulta que se autorizan carros tipo March, cuando la ley señala que deben ser sedanes de cuatro puertas, por seguridad del usuario”, expresaron algunos choferes en publicaciones difundidas en redes.
Asimismo, reprocharon que con estas decisiones la seguridad de los tabasqueños quede en segundo plano, al permitir unidades más pequeñas que, aseguran, no ofrecen las condiciones adecuadas para el servicio de transporte público.
Hasta el momento, la Secretaría de Movilidad no ha emitido una postura oficial sobre la autorización de estos vehículos ni sobre el cumplimiento de los requisitos legales establecidos.
