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M. Albert Hernández
Tabasco
La saxofonista y activista oaxaqueña María Elena Ríos Ortiz advirtió que la violencia ácida y química contra las mujeres va en aumento en México, al participar como invitada en la sesión ordinaria del Congreso del Estado de Tabasco, donde se presentó una iniciativa para reformar y adicionar la Ley Estatal de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
Ríos Ortiz, promotora de la llamada Ley Malena y sobreviviente de un ataque con ácido ocurrido en 2019, respaldó la propuesta impulsada por el PT, al considerar que permitirá visibilizar, tipificar y sancionar de manera ejemplar este tipo de agresiones que, afirmó, destruyen la vida de las víctimas más allá del daño físico.
“La violencia ácida ha existido todo el tiempo, lo que hoy estamos haciendo es nombrarla. Si no se castiga a los agresores, el mensaje es que pueden seguir atacando mujeres sin consecuencias”, expresó.
La activista recordó que desde hace seis años enfrenta no solo las secuelas físicas del ataque, sino también violencia digital y mediática, además de la falta de justicia en su caso. Subrayó que este tipo de agresiones no solo afectan a la víctima directa, sino también a sus familias, quienes se convierten en víctimas indirectas.
De acuerdo con datos del Banco Nacional de Datos e Información sobre Casos de Violencia contra las Mujeres (BANAVIM) citados por Ríos Ortiz, durante 2025 se registraron 393 casos entre agresiones consumadas y amenazas con sustancias químicas, una cifra que, advirtió, continúa al alza debido a la impunidad.
“Cuando no se establece una pena ejemplar, el Estado está diciendo que no pasa nada. Por eso es urgente legislar este tipo de violencia y aplicar la ley con perspectiva de género”, señaló.
La saxofonista confió en que la iniciativa presentada en Tabasco pueda sentar un precedente a nivel nacional y sea tomada en cuenta en otras entidades del país.
Asimismo, destacó la importancia de que legisladores con formación médica participen en el análisis de la propuesta, al considerar que ello permite comprender mejor el impacto físico, emocional y social que deja la violencia ácida.
Finalmente, María Elena Ríos sostuvo que, aunque no ha obtenido justicia en lo personal, continuará luchando para que otras mujeres sí la tengan.
Ríos Ortiz, promotora de la llamada Ley Malena y sobreviviente de un ataque con ácido ocurrido en 2019, respaldó la propuesta impulsada por el PT, al considerar que permitirá visibilizar, tipificar y sancionar de manera ejemplar este tipo de agresiones que, afirmó, destruyen la vida de las víctimas más allá del daño físico.
“La violencia ácida ha existido todo el tiempo, lo que hoy estamos haciendo es nombrarla. Si no se castiga a los agresores, el mensaje es que pueden seguir atacando mujeres sin consecuencias”, expresó.
La activista recordó que desde hace seis años enfrenta no solo las secuelas físicas del ataque, sino también violencia digital y mediática, además de la falta de justicia en su caso. Subrayó que este tipo de agresiones no solo afectan a la víctima directa, sino también a sus familias, quienes se convierten en víctimas indirectas.
De acuerdo con datos del Banco Nacional de Datos e Información sobre Casos de Violencia contra las Mujeres (BANAVIM) citados por Ríos Ortiz, durante 2025 se registraron 393 casos entre agresiones consumadas y amenazas con sustancias químicas, una cifra que, advirtió, continúa al alza debido a la impunidad.
“Cuando no se establece una pena ejemplar, el Estado está diciendo que no pasa nada. Por eso es urgente legislar este tipo de violencia y aplicar la ley con perspectiva de género”, señaló.
La saxofonista confió en que la iniciativa presentada en Tabasco pueda sentar un precedente a nivel nacional y sea tomada en cuenta en otras entidades del país.
Asimismo, destacó la importancia de que legisladores con formación médica participen en el análisis de la propuesta, al considerar que ello permite comprender mejor el impacto físico, emocional y social que deja la violencia ácida.
Finalmente, María Elena Ríos sostuvo que, aunque no ha obtenido justicia en lo personal, continuará luchando para que otras mujeres sí la tengan.
