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M. Albert Hernández
Tabasco
Los ríos, lagunas y arroyos monitoreados durante el segundo trimestre de 2026 en Tabasco presentan contaminación por coliformes fecales, al rebasar los límites máximos permitidos para este indicador, de acuerdo con el Monitoreo de la Calidad del Agua en Ríos y Lagunas Costeras, elaborado por la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (SEMADES).
El estudio contempla 25 puntos de monitoreo distribuidos en las regiones Centro, Chontalpa, Pantanos, Sierra y Ríos, y utiliza cuatro indicadores principales para evaluar la calidad del agua: Demanda Bioquímica de Oxígeno (DBO5), Demanda Química de Oxígeno (DQO), Sólidos Suspendidos Totales (SST) y Coliformes Fecales (CF).
En la región Centro, el río Mezcalapa es uno de los cuerpos de agua con mayor afectación, pues además de presentar niveles elevados de coliformes fecales, registra contaminación por Demanda Química de Oxígeno, aunque mantiene un nivel aceptable de Demanda Bioquímica de Oxígeno.
La misma situación se presenta en el río Grijalva, en la estación ubicada en el puente Grijalva I, y en el río Cuxcuchapa de Jalpa de Méndez, aunque en ambos casos la DBO5 se mantiene en niveles considerados buenos. El resto de los sitios monitoreados en esta región presenta principalmente problemas por coliformes fecales.
En el Centro fueron también el río Grijalva, en la captación de la planta potabilizadora de Villahermosa; el río Carrizal, después del puente La Pigua, frente a la colonia Indeco, y en el puente La Isla; y el río Samaria, en el puente El Mango, por la carretera Villahermosa-Nacajuca.
La región Chontalpa concentra algunos de los cuerpos de agua con mayores niveles de afectación. La laguna El Carmen, el arroyo La Venta, el río Chicozapote, el río Blasillo, la laguna Mecoacán y el río Seco presentan, además de niveles máximos de coliformes fecales, niveles muy altos de Demanda Química de Oxígeno.
En esta zona fueron monitoreados de igual manera el río San Felipe, frente al poblado Gutiérrez Gómez; el río Naranjeño, frente al poblado del mismo nombre; el río Santana, a la altura del poblado El Golpe; la laguna Machona, a la altura del puente Boca de Panteones; y la laguna El Rosario, frente al poblado Central Fournier.
En la región Pantanos, los puntos evaluados únicamente rebasan los niveles máximos de coliformes fecales.
Los sitios corresponden al río González, en el puente Jalapita, por la carretera Paraíso-Jalapita; el río Usumacinta, en el puente Jonuta; y dos puntos del río Puxcatán, uno en el puente Puxcatán, por la carretera Villahermosa-Escárcega, y otro frente a la colonia Los Gatos, en Ciudad de Macuspana.
En la región Sierra, los cuerpos de agua monitoreados también presentan coliformes fecales, mientras que el río Puyacatengo registra además altos niveles de Demanda Química de Oxígeno.
Los puntos corresponden a los ríos Tacotalpa, en el puente Tapijulapa; Teapa, en el puente Teapa y Puyacatengo.
Finalmente, en la región de Ríos, el río Usumacinta, en el puente Boca del Cerro, por la carretera Emiliano Zapata-Tenosique, presenta niveles máximos de coliformes fecales, mientras que el resto de los indicadores se encuentra en condiciones consideradas excelentes.
De acuerdo con la SEMADES, la Demanda Bioquímica de Oxígeno mide la cantidad de materia orgánica biodegradable que puede ser degradada mediante procesos biológicos. Una de sus principales fuentes son las aguas residuales urbanas.
La Demanda Química de Oxígeno mide la cantidad de materia orgánica que puede ser degradada por medios químicos. Un incremento en la DBO5 o la DQO provoca una disminución del oxígeno disuelto en el agua, lo que puede limitar el crecimiento de plantas acuáticas y afectar la vida de los ecosistemas.
Los Sólidos Suspendidos Totales miden la cantidad de material sólido que permanece suspendido en el agua. Su incremento provoca turbiedad y disminuye el paso de la luz solar, lo que puede reducir la actividad fotosintética y la producción de oxígeno disuelto.
En cuanto a los coliformes fecales, la dependencia ambiental señala que su presencia es un indicio de que el agua puede estar contaminada con aguas negras u otros desechos en descomposición.
El estudio contempla 25 puntos de monitoreo distribuidos en las regiones Centro, Chontalpa, Pantanos, Sierra y Ríos, y utiliza cuatro indicadores principales para evaluar la calidad del agua: Demanda Bioquímica de Oxígeno (DBO5), Demanda Química de Oxígeno (DQO), Sólidos Suspendidos Totales (SST) y Coliformes Fecales (CF).
En la región Centro, el río Mezcalapa es uno de los cuerpos de agua con mayor afectación, pues además de presentar niveles elevados de coliformes fecales, registra contaminación por Demanda Química de Oxígeno, aunque mantiene un nivel aceptable de Demanda Bioquímica de Oxígeno.
La misma situación se presenta en el río Grijalva, en la estación ubicada en el puente Grijalva I, y en el río Cuxcuchapa de Jalpa de Méndez, aunque en ambos casos la DBO5 se mantiene en niveles considerados buenos. El resto de los sitios monitoreados en esta región presenta principalmente problemas por coliformes fecales.
En el Centro fueron también el río Grijalva, en la captación de la planta potabilizadora de Villahermosa; el río Carrizal, después del puente La Pigua, frente a la colonia Indeco, y en el puente La Isla; y el río Samaria, en el puente El Mango, por la carretera Villahermosa-Nacajuca.
La región Chontalpa concentra algunos de los cuerpos de agua con mayores niveles de afectación. La laguna El Carmen, el arroyo La Venta, el río Chicozapote, el río Blasillo, la laguna Mecoacán y el río Seco presentan, además de niveles máximos de coliformes fecales, niveles muy altos de Demanda Química de Oxígeno.
En esta zona fueron monitoreados de igual manera el río San Felipe, frente al poblado Gutiérrez Gómez; el río Naranjeño, frente al poblado del mismo nombre; el río Santana, a la altura del poblado El Golpe; la laguna Machona, a la altura del puente Boca de Panteones; y la laguna El Rosario, frente al poblado Central Fournier.
En la región Pantanos, los puntos evaluados únicamente rebasan los niveles máximos de coliformes fecales.
Los sitios corresponden al río González, en el puente Jalapita, por la carretera Paraíso-Jalapita; el río Usumacinta, en el puente Jonuta; y dos puntos del río Puxcatán, uno en el puente Puxcatán, por la carretera Villahermosa-Escárcega, y otro frente a la colonia Los Gatos, en Ciudad de Macuspana.
En la región Sierra, los cuerpos de agua monitoreados también presentan coliformes fecales, mientras que el río Puyacatengo registra además altos niveles de Demanda Química de Oxígeno.
Los puntos corresponden a los ríos Tacotalpa, en el puente Tapijulapa; Teapa, en el puente Teapa y Puyacatengo.
Finalmente, en la región de Ríos, el río Usumacinta, en el puente Boca del Cerro, por la carretera Emiliano Zapata-Tenosique, presenta niveles máximos de coliformes fecales, mientras que el resto de los indicadores se encuentra en condiciones consideradas excelentes.
De acuerdo con la SEMADES, la Demanda Bioquímica de Oxígeno mide la cantidad de materia orgánica biodegradable que puede ser degradada mediante procesos biológicos. Una de sus principales fuentes son las aguas residuales urbanas.
La Demanda Química de Oxígeno mide la cantidad de materia orgánica que puede ser degradada por medios químicos. Un incremento en la DBO5 o la DQO provoca una disminución del oxígeno disuelto en el agua, lo que puede limitar el crecimiento de plantas acuáticas y afectar la vida de los ecosistemas.
Los Sólidos Suspendidos Totales miden la cantidad de material sólido que permanece suspendido en el agua. Su incremento provoca turbiedad y disminuye el paso de la luz solar, lo que puede reducir la actividad fotosintética y la producción de oxígeno disuelto.
En cuanto a los coliformes fecales, la dependencia ambiental señala que su presencia es un indicio de que el agua puede estar contaminada con aguas negras u otros desechos en descomposición.
