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Tabasco
M. Albert Hernández
El Instituto para el Fomento de las Artesanías de Tabasco (IFAT) y un grupo de artesanas tradicionales denunciaron este martes el plagio del bordado conocido como “punto lomillo”, considerado patrimonio cultural de la entidad.
Durante una conferencia de prensa realizada en la Casa de las Artesanías, ubicada en la zona CICOM, la titular del IFAT, Vianey Rodríguez Torres, hizo un llamado a la ciudadanía a no adquirir tiras bordadas a máquina que simulan el trabajo artesanal, sino a consumir productos originales elaborados a mano por artesanas y emprendedoras tabasqueñas.
Las costureras tradicionales expusieron que empresas particulares están utilizando máquinas industriales para reproducir este tipo de bordado en vestidos típicos de Tabasco, ofreciendo las telas a precios hasta 80 por ciento más bajos que los productos originales.
Esta práctica, afirmaron, genera una competencia desleal que pone en riesgo la subsistencia de los verdaderos artesanos.
En las tiendas comerciales es fácil encontrar por metro esos diseños, que echan por tierra el laborioso trabajo de una verdadera tira bordada.
Aunque el IFAT ha identificado el problema, Rodríguez Torres explicó que aún no han podido interponer denuncias formales por plagio, ya que las empresas alegan que las telas se producen en el extranjero mediante técnicas supuestamente distintas, a pesar de que los diseños sean idénticos a los tradicionales.
El IFAT insistió en la importancia de proteger y valorar el trabajo artesanal genuino, e hizo un exhorto a la población para que apoye a las comunidades de artesanas adquiriendo productos auténticos y certificados.
El Instituto para el Fomento de las Artesanías de Tabasco (IFAT) y un grupo de artesanas tradicionales denunciaron este martes el plagio del bordado conocido como “punto lomillo”, considerado patrimonio cultural de la entidad.
Durante una conferencia de prensa realizada en la Casa de las Artesanías, ubicada en la zona CICOM, la titular del IFAT, Vianey Rodríguez Torres, hizo un llamado a la ciudadanía a no adquirir tiras bordadas a máquina que simulan el trabajo artesanal, sino a consumir productos originales elaborados a mano por artesanas y emprendedoras tabasqueñas.
Las costureras tradicionales expusieron que empresas particulares están utilizando máquinas industriales para reproducir este tipo de bordado en vestidos típicos de Tabasco, ofreciendo las telas a precios hasta 80 por ciento más bajos que los productos originales.
Esta práctica, afirmaron, genera una competencia desleal que pone en riesgo la subsistencia de los verdaderos artesanos.
En las tiendas comerciales es fácil encontrar por metro esos diseños, que echan por tierra el laborioso trabajo de una verdadera tira bordada.
Aunque el IFAT ha identificado el problema, Rodríguez Torres explicó que aún no han podido interponer denuncias formales por plagio, ya que las empresas alegan que las telas se producen en el extranjero mediante técnicas supuestamente distintas, a pesar de que los diseños sean idénticos a los tradicionales.
El IFAT insistió en la importancia de proteger y valorar el trabajo artesanal genuino, e hizo un exhorto a la población para que apoye a las comunidades de artesanas adquiriendo productos auténticos y certificados.
