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Tabasco
M. Albert Hernández
Durante más de dos semanas, el Ayuntamiento de Huimanguillo desplegó maquinaria, personal y recursos propios para atender la emergencia provocada por la mortandad masiva de ganado alimentado con pollinaza contaminada, informó la alcaldesa Mari Luz Velázquez.
La edil señaló que, aunque la responsabilidad del alimento que se suministra al ganado recae directamente en los productores, su administración intervino por tratarse de un asunto de salud pública y bienestar comunitario.
En total, dijo, fueron más de mil reses las que se sepultaron con apoyo del gobierno municipal.
“Nosotros atendimos hasta donde pudimos, con lo que tuvimos... Nos llevó más de 15 días enterrarlo, día y noche trabajaron nuestros operadores”, relató.
Aunque no precisó el monto de los recursos empleados, reconoció que el apoyo representó un gasto considerable para el Ayuntamiento, al implicar renta de maquinaria, consumo de combustible y jornadas prolongadas del personal.
La alcaldesa exhortó a los productores a tener mayor responsabilidad en la alimentación del ganado, ya que el uso de insumos contaminados no solo pone en riesgo al hato, sino que puede afectar a toda la cadena de consumo.
Finalmente, hizo un llamado a los ganaderos afectados a acercarse a las autoridades estatales para verificar si cumplen con los requisitos necesarios y poder acceder a los programas de apoyo y créditos del sector agropecuario.
Durante más de dos semanas, el Ayuntamiento de Huimanguillo desplegó maquinaria, personal y recursos propios para atender la emergencia provocada por la mortandad masiva de ganado alimentado con pollinaza contaminada, informó la alcaldesa Mari Luz Velázquez.
La edil señaló que, aunque la responsabilidad del alimento que se suministra al ganado recae directamente en los productores, su administración intervino por tratarse de un asunto de salud pública y bienestar comunitario.
En total, dijo, fueron más de mil reses las que se sepultaron con apoyo del gobierno municipal.
“Nosotros atendimos hasta donde pudimos, con lo que tuvimos... Nos llevó más de 15 días enterrarlo, día y noche trabajaron nuestros operadores”, relató.
Aunque no precisó el monto de los recursos empleados, reconoció que el apoyo representó un gasto considerable para el Ayuntamiento, al implicar renta de maquinaria, consumo de combustible y jornadas prolongadas del personal.
La alcaldesa exhortó a los productores a tener mayor responsabilidad en la alimentación del ganado, ya que el uso de insumos contaminados no solo pone en riesgo al hato, sino que puede afectar a toda la cadena de consumo.
Finalmente, hizo un llamado a los ganaderos afectados a acercarse a las autoridades estatales para verificar si cumplen con los requisitos necesarios y poder acceder a los programas de apoyo y créditos del sector agropecuario.
