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Municipios
M. Albert Hernández
Ante el ligero aumento en la actividad sísmica del volcán Chichonal, ubicado en el vecino estado de Chiapas, el presidente municipal de Jalapa, José Manuel Hernández Pérez, aseguró que se trabaja en coordinación con Protección Civil del Estado para prevenir riesgos y estar preparados en caso de una emergencia.
Y es que autoridades nacionales y estatales ya instalaron un puesto de comando en el municipio de Chapultenango, tras los reportes del Servicio Sismológico Nacional (SSN), la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) y el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).
El edil recordó que la erupción del vocan en la década de los ochenta afectó a gran parte de Tabasco, en particular a los municipios de la zona serrana.
Hernández Pérez añadió que, además de la vigilancia relacionada con el volcán, hay un monitoreo constante ante algún otro fenómeno natural, como lluvias intensas.
La última erupción ocurrió entre el 28 de marzo y el 4 de abril de 1982. Aquella ocasión arrojó columnas eruptivas que alcanzaron los 32 km de altura. Sus flujos piroclásticos se extendieron 8 km después del cráter, destruyendo todo a su paso.
La ceniza afectó Chiapas, pero también a Tabasco y Oaxaca, además de llegar a Veracruz y Campeche.
Ante el ligero aumento en la actividad sísmica del volcán Chichonal, ubicado en el vecino estado de Chiapas, el presidente municipal de Jalapa, José Manuel Hernández Pérez, aseguró que se trabaja en coordinación con Protección Civil del Estado para prevenir riesgos y estar preparados en caso de una emergencia.
Y es que autoridades nacionales y estatales ya instalaron un puesto de comando en el municipio de Chapultenango, tras los reportes del Servicio Sismológico Nacional (SSN), la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) y el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).
El edil recordó que la erupción del vocan en la década de los ochenta afectó a gran parte de Tabasco, en particular a los municipios de la zona serrana.
Hernández Pérez añadió que, además de la vigilancia relacionada con el volcán, hay un monitoreo constante ante algún otro fenómeno natural, como lluvias intensas.
La última erupción ocurrió entre el 28 de marzo y el 4 de abril de 1982. Aquella ocasión arrojó columnas eruptivas que alcanzaron los 32 km de altura. Sus flujos piroclásticos se extendieron 8 km después del cráter, destruyendo todo a su paso.
La ceniza afectó Chiapas, pero también a Tabasco y Oaxaca, además de llegar a Veracruz y Campeche.
