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M. Albert Hernández
Tabasco
M. Albert Hernández
El rector de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), Guillermo Narváez Osorio, deslindó a la Notaría Pública 28, de la que fue titular, de las acusaciones sobre una presunta coacción en 2019 contra un empresario gasolinero para ceder parte de sus bienes.
Esto en respuesta a versiones periodísticas que lo vinculan al grupo criminal “La Barredora” y al exsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Hernán Bermúdez Requena.
Al fijar postura, sostuvo que aunque en ese momento no estaba al frente de la notaría y quien hizo el trámite fue su hijo, sí era responsable de su actuar, por lo que aseguró contar con pruebas para demostrar que no se cometió ninguna irregularidad.
Narváez Osorio afirmó que el denunciante mintió en su declaración, ya que en ningún momento se le sugirió firmar bajo amenaza de muerte.
Añadió que la notaría siempre ha estado abierta a entregar la documentación que se requiera, aunque no ha sido requerido para rendir declaración alguna.
El rector lamentó que no se conserve la filmación del trámite realizado hace más de cinco años, aunque destacó que existen otros elementos probatorios, como fotografías.
Explicó que el empresario realizó dos trámites: un contrato de compraventa y posteriormente un acta de asamblea, en los cuales únicamente se certificaron firmas.
Y apuntó que también hay pruebas de que recibió dos pagos, uno en efectivo y otro a través de un cheque.
El rector de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), Guillermo Narváez Osorio, deslindó a la Notaría Pública 28, de la que fue titular, de las acusaciones sobre una presunta coacción en 2019 contra un empresario gasolinero para ceder parte de sus bienes.
Esto en respuesta a versiones periodísticas que lo vinculan al grupo criminal “La Barredora” y al exsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Hernán Bermúdez Requena.
Al fijar postura, sostuvo que aunque en ese momento no estaba al frente de la notaría y quien hizo el trámite fue su hijo, sí era responsable de su actuar, por lo que aseguró contar con pruebas para demostrar que no se cometió ninguna irregularidad.
Narváez Osorio afirmó que el denunciante mintió en su declaración, ya que en ningún momento se le sugirió firmar bajo amenaza de muerte.
Añadió que la notaría siempre ha estado abierta a entregar la documentación que se requiera, aunque no ha sido requerido para rendir declaración alguna.
El rector lamentó que no se conserve la filmación del trámite realizado hace más de cinco años, aunque destacó que existen otros elementos probatorios, como fotografías.
Explicó que el empresario realizó dos trámites: un contrato de compraventa y posteriormente un acta de asamblea, en los cuales únicamente se certificaron firmas.
Y apuntó que también hay pruebas de que recibió dos pagos, uno en efectivo y otro a través de un cheque.
