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Redacción
Tabasco
El delegado en Tabasco de la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar), Leonel Álvarez Cid, denunció que algunas empresas incurren en malas prácticas legales al cobrar a los transportistas el costo de las mercancías que son saqueadas durante accidentes carreteros en Tabasco.
El representante del sector afirmó que en la entidad es frecuente que, cuando una unidad de carga se accidenta con productos susceptibles de robo, la población cometa actos de rapiña.
“Con mucha tristeza y vergüenza como tabasqueño te tengo que decir que son todas las carreteras; donde se accidenta una unidad con un producto susceptible a robarse, invariablemente todo se lo roba la población”, señaló.
Álvarez Cid indicó que existe entre algunas personas la falsa creencia de que la mercancía que cae de un camión está asegurada y puede ser tomada sin consecuencias.
"Eso es una grandísima mentira", afirmó.
Agregó que, tras estos incidentes, algunos centros de distribución trasladan el costo de la mercancía robada al transportista, lo que coloca a los operadores en una situación complicada.
Ante ello, muchos operadores terminan pagando las pérdidas para no perder su empleo o contratos de trabajo, pese a que el robo de la carga ocurre por factores ajenos a su responsabilidad.
El representante del sector afirmó que en la entidad es frecuente que, cuando una unidad de carga se accidenta con productos susceptibles de robo, la población cometa actos de rapiña.
“Con mucha tristeza y vergüenza como tabasqueño te tengo que decir que son todas las carreteras; donde se accidenta una unidad con un producto susceptible a robarse, invariablemente todo se lo roba la población”, señaló.
Álvarez Cid indicó que existe entre algunas personas la falsa creencia de que la mercancía que cae de un camión está asegurada y puede ser tomada sin consecuencias.
"Eso es una grandísima mentira", afirmó.
Agregó que, tras estos incidentes, algunos centros de distribución trasladan el costo de la mercancía robada al transportista, lo que coloca a los operadores en una situación complicada.
Ante ello, muchos operadores terminan pagando las pérdidas para no perder su empleo o contratos de trabajo, pese a que el robo de la carga ocurre por factores ajenos a su responsabilidad.
