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M. Albert Hernández
Tabasco
Los estudios toxicológicos practicados al joven Rodrigo Isidro Ricárdez tras su muerte el 14 de noviembre de 2025 arrojaron resultados negativos para alcohol y drogas, informó la Fiscalía General del Estado (FGE), al presentar nuevos detalles periciales sobre la investigación que mantiene a cuatro policías estatales vinculados a proceso por homicidio.
Durante una conferencia de prensa, el director de Servicios Periciales y Ciencias Forenses, Jesús Solís Justo, reveló que la necropsia confirmó que la víctima presentaba únicamente tres lesiones producidas por proyectil de arma de fuego y descartó que existieran impactos en la región torácica.
"El cuerpo del joven Rodrigo no presentaba ninguna lesión por disparos de arma de fuego a la altura del tórax", precisó el funcionario.
Explicó que el estudio médico forense determinó que Rodrigo sufrió una lesión en el cuello, la cual fue identificada como la causa directa de la muerte, además de dos lesiones en la muñeca izquierda correspondientes a una herida de entrada y salida de proyectil.
Los peritos intervinieron inicialmente tras recibir el reporte de un supuesto accidente vehicular ocurrido en la colonia José María Pino Suárez, conocida como Tierra Colorada, en el municipio de Centro. Al llegar al lugar encontraron un automóvil Nissan Sentra color blanco impactado contra un poste de la Comisión Federal de Electricidad.
Sin embargo, durante el procesamiento de la escena localizaron diversos orificios en la unidad con características compatibles con impactos de arma de fuego, así como una lesión en el cuello de la víctima que no correspondía a un hecho de tránsito.
Las investigaciones periciales también permitieron localizar fragmentos metálicos relacionados con proyectiles, uno de ellos en la mano izquierda de la víctima y otro más dentro de la estructura del vehículo, tras el desmontaje de molduras realizado por especialistas.
El funcionario indicó que, aunque durante las diligencias no fueron encontrados casquillos ni balas en la escena, se efectuaron búsquedas ampliadas en calles y zonas aledañas utilizando detectores de metales, además de labores de remoción de maleza y vegetación para intentar localizar más evidencias.
Detalló que dentro de la carpeta de investigación se han elaborado 35 dictámenes periciales en distintas especialidades, incluyendo criminalística de campo, balística forense, tránsito terrestre y análisis de trayectorias de proyectiles.
Asimismo, sostuvo que la reconstrucción de los hechos y la determinación de las trayectorias balísticas se basan en estudios científicos y no en apreciaciones subjetivas.
Durante una conferencia de prensa, el director de Servicios Periciales y Ciencias Forenses, Jesús Solís Justo, reveló que la necropsia confirmó que la víctima presentaba únicamente tres lesiones producidas por proyectil de arma de fuego y descartó que existieran impactos en la región torácica.
"El cuerpo del joven Rodrigo no presentaba ninguna lesión por disparos de arma de fuego a la altura del tórax", precisó el funcionario.
Explicó que el estudio médico forense determinó que Rodrigo sufrió una lesión en el cuello, la cual fue identificada como la causa directa de la muerte, además de dos lesiones en la muñeca izquierda correspondientes a una herida de entrada y salida de proyectil.
Los peritos intervinieron inicialmente tras recibir el reporte de un supuesto accidente vehicular ocurrido en la colonia José María Pino Suárez, conocida como Tierra Colorada, en el municipio de Centro. Al llegar al lugar encontraron un automóvil Nissan Sentra color blanco impactado contra un poste de la Comisión Federal de Electricidad.
Sin embargo, durante el procesamiento de la escena localizaron diversos orificios en la unidad con características compatibles con impactos de arma de fuego, así como una lesión en el cuello de la víctima que no correspondía a un hecho de tránsito.
Las investigaciones periciales también permitieron localizar fragmentos metálicos relacionados con proyectiles, uno de ellos en la mano izquierda de la víctima y otro más dentro de la estructura del vehículo, tras el desmontaje de molduras realizado por especialistas.
El funcionario indicó que, aunque durante las diligencias no fueron encontrados casquillos ni balas en la escena, se efectuaron búsquedas ampliadas en calles y zonas aledañas utilizando detectores de metales, además de labores de remoción de maleza y vegetación para intentar localizar más evidencias.
Detalló que dentro de la carpeta de investigación se han elaborado 35 dictámenes periciales en distintas especialidades, incluyendo criminalística de campo, balística forense, tránsito terrestre y análisis de trayectorias de proyectiles.
Asimismo, sostuvo que la reconstrucción de los hechos y la determinación de las trayectorias balísticas se basan en estudios científicos y no en apreciaciones subjetivas.
