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M. Albert Hernández
Tabasco
A pesar de que las pruebas rápidas para detectar VIH, sífilis y hepatitis C son gratuitas, confidenciales y ofrecen resultados en un lapso de cinco a diez minutos, aún persisten prejuicios y estigmas entre la población que limitan su realización, señaló Williams Acosta Ordoñez, de la Jurisdicción Sanitaria de Centro.
El funcionario explicó que estos estudios son completamente seguros, anónimos y confiables. Indicó que, en caso de que una persona obtenga un resultado reactivo, el protocolo contempla brindar consejería antes y después de la prueba, además de ofrecer apoyo psicológico y canalizar al paciente a un centro especializado para recibir atención y tratamiento.
Acosta Ordoñez destacó que las pruebas rápidas están disponibles durante todo el año en los centros de salud.
Asimismo, el programa de prevención combinada lleva jornadas de detección a parques, escuelas, empresas y otros espacios públicos para facilitar el acceso a la población.
No obstante, estimó que apenas alrededor del 50 por ciento de las personas que podrían beneficiarse de estas pruebas se acercan a realizárselas, debido principalmente al estigma y a las ideas erróneas que aún existen en torno al VIH.
Subrayó que actualmente una persona que vive con VIH y recibe tratamiento antirretroviral oportuno puede mantener una calidad de vida similar a la de quienes padecen enfermedades crónicas como diabetes o hipertensión.
Finalmente, exhortó a la ciudadanía a perder el miedo y aprovechar los módulos de detección cuando estén disponibles o acudir a su centro de salud más cercano para realizarse las pruebas rápidas de VIH, sífilis y hepatitis C, al señalar que conocer el diagnóstico de manera oportuna permite acceder al tratamiento adecuado y mejorar la calidad de vida.
El funcionario explicó que estos estudios son completamente seguros, anónimos y confiables. Indicó que, en caso de que una persona obtenga un resultado reactivo, el protocolo contempla brindar consejería antes y después de la prueba, además de ofrecer apoyo psicológico y canalizar al paciente a un centro especializado para recibir atención y tratamiento.
Acosta Ordoñez destacó que las pruebas rápidas están disponibles durante todo el año en los centros de salud.
Asimismo, el programa de prevención combinada lleva jornadas de detección a parques, escuelas, empresas y otros espacios públicos para facilitar el acceso a la población.
No obstante, estimó que apenas alrededor del 50 por ciento de las personas que podrían beneficiarse de estas pruebas se acercan a realizárselas, debido principalmente al estigma y a las ideas erróneas que aún existen en torno al VIH.
Subrayó que actualmente una persona que vive con VIH y recibe tratamiento antirretroviral oportuno puede mantener una calidad de vida similar a la de quienes padecen enfermedades crónicas como diabetes o hipertensión.
Finalmente, exhortó a la ciudadanía a perder el miedo y aprovechar los módulos de detección cuando estén disponibles o acudir a su centro de salud más cercano para realizarse las pruebas rápidas de VIH, sífilis y hepatitis C, al señalar que conocer el diagnóstico de manera oportuna permite acceder al tratamiento adecuado y mejorar la calidad de vida.
